Para mantener la armonía, la alegría y la seguridad de todos los habitantes de la casa, es importante entender la naturaleza de nuestro espacio. No somos un centro médico ni una clínica de cuidados paliativos tradicionales. Somos un hogar de acompañamiento vital.
Respuesta: No de manera residencial. Ofrecemos asesoramiento y orientación, pero no disponemos de un cuerpo de enfermería o medicina en la casa. Los residentes que requieran tratamientos médicos específicos deben gestionarlos de manera externa y privada.
Respuesta: Al ser un espacio centrado en la convivencia autónoma, la naturaleza y las actividades compartidas (teatro, baile, paseos), es imprescindible que las personas mantengan su movilidad y la capacidad de realizar de forma autónoma sus actividades básicas del día a día.
Respuesta: Con absoluta naturalidad. No la escondemos, pero tampoco permitimos que sea la protagonista. La protagonista aquí es tu persona, tus ganas de conectar con los demás, de agradecer la vida -a pesar de todo-, de disfrutar de la música y de vivir contento.
La música del agua corriendo, los pájaritos… el mecer del viento en los árboles; aquí hay arte, cultura y comunidad.
Creemos que la alegría es el mejor motor. Por eso, en nuestra casa la cotidianidad se llena de estímulos que alimentan el alma. Organizamos actividades voluntarias:


"Satisfaced las necesidades de la vida como la mariposa que liba la flor, sin destruir su fragancia ni su textura"